Alimentación y dietas hospitalarias
Tipos de dietas hospitalarias
Las dietas hospitalarias se dividen en basal, para pacientes sin necesidades especiales, y terapéuticas, que se modifican por una razón clínica. Las de progresión van de la absoluta a la basal pasando por líquida, semilíquida, blanda y de fácil digestión.
Las dietas de progresión
- Absoluta: nada por boca, ni sólidos ni líquidos. Típica antes de una cirugía o de ciertas pruebas.
- Líquida: solo líquidos, como caldos, infusiones y zumos colados.
- Semilíquida: purés y texturas que no requieren masticación.
- Blanda: alimentos cocinados de fácil masticación y digestión.
- Basal: la dieta normal del hospital.
Las dietas terapéuticas más preguntadas
- Astringente: en diarreas. Arroz, zanahoria cocida, manzana, membrillo, pollo o pescado hervido.
- Laxante o rica en residuos: en estreñimiento. Fibra, fruta y verdura.
- Hiposódica: baja en sal. Hipertensión, insuficiencia cardiaca.
- Diabética: control de hidratos de carbono.
- Hipoproteica: en insuficiencia renal.
- Sin residuos: previa a una colonoscopia o cirugía de colon.
Disfagia
En pacientes con dificultad para tragar se modifica la textura con espesantes y se evitan las dobles texturas, como la sopa con fideos, porque son las que más riesgo de atragantamiento tienen. El paciente debe comer sentado y con la cabeza ligeramente flexionada hacia delante.
Revisado el 2026-08-29. Contrasta siempre con el temario oficial de tu convocatoria: algunos criterios y clasificaciones varían según la comunidad autónoma.